“Hay que reformar el mercado eléctrico para que se adapte a un mix cada vez más renovable”

Entrevista a Natalia Fabra, Profesora de Economía en la Universidad Carlos III de Madrid y miembro del Consejo Asesor para la Transición Ecológica de la Economía, publicada, el 18 de junio de 2018, en El Periódico de la Energía

Entender el funcionamiento del mercado eléctrico está al alcance de unos pocos ¿por qué cree que es tan compleja la normativa y por qué hay tanta regulación?

La regulación y el mercado son absolutamente complementarios. Cuando se habla de liberalizar los mercados, no quiere decir que se elimine la regulación, sino lo contrario. El caso español es un caso claro en donde la liberalización ha ido acompañada de un marasmo regulatorio y una superposición de normas regulatorias que no son correctas para el buen funcionamiento del mercado. Y si los propios agentes no conocen cuáles son las normas difícilmente se van a generar los incentivos que se pretenden. El resultado de este marasmo es consecuencia de que la Ley de 1997 ha sido parcheada de manera sucesiva sin que se haya abordado una seria reflexión sobre qué ley necesitamos.

Si entonces, en 1997, ya no era una ley adecuada en un mercado donde sobre todo había centrales térmicas e hidráulicas, lo es menos en el contexto actual y los escenarios futuros que están por venir, en los que cada vez habrá una mayor coexistencia de tecnologías muy diversas. Es fundamental abordar esta reflexión sobre cuál es el mercado eléctrico que necesitamos para un mix tan distinto y con características tan diferentes entre las tecnologías que en él compiten.

El CAPTE se cuestiona la actual ley del mercado eléctrico, ¿cuál es la propuesta que incorporan?

Yo creo que debería haber una nueva regulación. Y esa nueva regulación tiene que ser simple, transparente y generar incentivos en la misma dirección. No sé cuáles son los consensos políticos pero cada vez más las empresas eléctricas son las que están demandando un cambio en la regulación. Al principio eran los nuevos entrantes, las renovables y los consumidores a pesar de que su voz se oiga poco, los que ponían de manifiesto que este mercado eléctrico no sirve. Pero ahora mismo también son las grandes eléctricas porque comprenden que el mercado eléctrico actual no es adecuado para retribuir instalaciones cuyos costes no tienen nada que ver con los costes de las tecnologías marginales que son las que marcan los precios.

De hecho, si bien este mercado ahora podría estar generando beneficios sobrevenidos a ciertas centrales eléctricas, en un futuro, si efectivamente se profundiza la penetración de las renovable , con costes de funcionamiento muy bajos y por tanto capacidad de deprimir los precios del mercado, estos beneficios se podrían tornar en pérdidas. Es por ello que las grandes empresas también demandan cambios en la regulación del mercado, porque comprenden que ya no les vale. Por eso, tenemos que aprovechar este momento para que todos juntos identifiquemos cuáles son las deficiencias del marco regulatorio actual y señalemos cuáles son las necesidades en el nuevo contexto tecnológico, aportando soluciones.

Unas soluciones que ya han puesto encima de la mesa distintas instituciones, expertos, académicos, investigadores, reguladores, en España y en otros países. Por tanto, no hay que inventar nada nuevo, sino hacer una apuesta en común del diagnóstico para identificar cuáles son las correctas para el marco español.

Leer entrevista completa en El Periódico de la Energía

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *