Mujeres por el medio ambiente: celebrar el compromiso, denunciar la desigualdad

Artículo de Ana Belén Sánchez, coordinadora del área de Sostenibilidad de la Fundación Alternativas, y Laura Martín Murillo, socióloga, publicado, el 9 de marzo de 2017, en EL PAÍS. Ambas son integrantes del Consejo Asesor para la Transición Ecológica de la Economía

Las mujeres, como el medio ambiente, aún necesitamos un día al año para visibilizar todo lo que queda por hacer. De la situación ambiental mundial, de los avances y retrocesos del último año hablaremos el 5 de junio. Hoy, 8 de marzo, celebramos los logros sociales y económicos alcanzados ya por las mujeres en todo el mundo y recordamos los desafíos que aún quedan por delante.

Celebrar el compromiso de las mujeres en el medio ambiente

Hay muchas razones para celebrar la implicación de las mujeres en la protección ambiental. Si bien los hombres y las mujeres tienen una sensibilidad ambiental parecida, las mujeres dan un paso más e introducen cambios en su vida que les permiten poner en práctica esta sensibilidad en su día a día. Por ejemplo, en España compran más alimentos ecológicos las mujeres que los hombres. También reciclan más y lo hacen en todas las categorías. El 74% de las personas que reciclan medicamentos son mujeres, también reciclan más vidrio y son las mujeres las que más envases separan. Son también las que más usan el transporte público y se mueven más andando.

En otros países, muchas mujeres trabajan cada día defendiendo la explotación insostenible de bosques, aguas, tierras y otros recursos naturales. Lamentablemente, a menudo pagan con su vida esta defensa. En este día, todas nos acordamos de Berta Cáceres, activista ambiental y por los derechos de los indígenas que fue asesinada en Honduras hace un año. Berta encabezaba la lucha contra el proyecto de la presa hidráulica Agua Zarca, la más grande del mundo y en el que participaban varios bancos de desarrollo de distintos países (China y varios países europeos, entre otros).

Berta denunciaba el enorme impacto ambiental y social del proyecto, que tenía como principal objetivo generar energía barata para la minería, que ya ha arrasado una buena parte del país. No cesó en su esfuerzo de denuncia a pesar de las amenazas reiteradas que recibía. Es la historia de una muerte anunciada. Ella misma lo dijo en varias ocasiones. La última, cuando recogió el premio Goldman a la lucha ambiental.

Como Berta, su madre antes y su hija ahora, miles de mujeres arriesgan su vida cada día por defender unos recursos naturales que nos benefician a todos y de los que todos dependemos. Estas mujeres se enfrentan de forma sistemática a la violencia contra ellas ejercida directa o indirectamente por las empresas que quieren hacer uso de los recursos, por los gobiernos que miran hacia otro lado cuando se dan casos de violencia y acoso contra ellas y por la violencia patriarcal. El cambio climático está agravando esta situación. La lucha por unos recursos cada vez más escasos aumenta y es más violenta.

Afortunadamente hay otras muchas mujeres que defienden un medio ambiente mejor desde las instituciones, ayuntamientos, ONGs ambientales, fundaciones, centros de investigación, desde los medios de comunicación. En España tenemos excelentes ejemplos. Las mujeres están trabajando por la defensa del medio ambiente, y se nota. Nuestro agradecimiento a todas ellas por su trabajo y su esfuerzo, que hace que todos vivamos mejor.

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